No existe una edad exacta; el momento ideal depende del grado de flacidez y pérdida de volumen de cada paciente. Generalmente se realiza entre los 40 y 65 años, aunque lo más importante es que el paciente esté en buen estado de salud y tenga expectativas realistas.
Un facelift bien ejecutado en plano profundo (Deep Plane) tiene resultados que duran entre 7 y 10 años, dependiendo del estilo de vida y el cuidado de la piel.
Con la técnica Deep Plane los tejidos se reposicionan desde su origen, logrando un rejuvenecimiento natural. El objetivo es que luzcas descansado y más joven, sin la apariencia "jalada" o artificial asociada a técnicas superficiales.
Depende de cada caso. Algunos pacientes requieren solo el párpado superior, otros el inferior, y en muchos casos se intervienen ambos en el mismo procedimiento para lograr un resultado equilibrado.
Al contrario, cuando existe exceso de piel en el párpado superior que interfiere con el campo visual, la blefaroplastía puede mejorar notablemente. La cirugía no compromete la visión en ningún caso.
Entre 7 y 10 días para la inflamación y moretones más notorios. La mayoría de los pacientes retoman actividades sociales en 10 a 14 días.